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¿Qué necesita una lactancia para ser posible?

Semana Mundial de la Lactancia Materna: la evidencia muestra que una lactancia exitosa depende también del apoyo y el acompañamiento.

Semana de la lactancia materna en GO

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, la Dra. Verónica Gabriela García, médica especialista en Nutrición y Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna, invita a reflexionar sobre una pregunta fundamental: más allá de conocer sus beneficios, ¿qué necesita una lactancia para comenzar y sostenerse con éxito?

Hoy la evidencia científica ya no deja dudas sobre los beneficios de la lactancia materna. Sabemos que reduce la morbimortalidad infantil y materna, favorece el desarrollo neurológico del bebé, disminuye el riesgo de múltiples enfermedades y constituye una de las estrategias con mayor impacto en la salud pública.

Sin embargo, el verdadero desafío ya no es demostrar por qué la lactancia es importante, sino comprender qué condiciones necesita para que pueda desarrollarse.

Muchas mujeres llegan al nacimiento de su hijo con el deseo de amamantar. Pero ese deseo puede encontrarse con información contradictoria, prácticas poco respetuosas, expectativas difíciles de cumplir o una sensación de soledad que termina interfiriendo en un proceso que, aunque natural, también requiere acompañamiento.

Mucho más que alimentar

La lactancia no consiste únicamente en producir leche. Es un proceso biológico complejo en el que participan el cuerpo de la madre, el bebé y el entorno que los rodea.

Factores como el contacto temprano con el recién nacido, el descanso materno, el apoyo familiar y el acompañamiento de los equipos de salud influyen directamente en el establecimiento de una lactancia satisfactoria.

Por eso, hoy entendemos que la lactancia también es un proceso profundamente relacional: la fisiología y el contexto no pueden separarse.

Los primeros días hacen la diferencia

Las primeras horas y los primeros días después del nacimiento representan una etapa clave.

La evidencia demuestra que prácticas como el contacto piel con piel, el inicio precoz de la lactancia cuando las condiciones lo permiten, el alojamiento conjunto y el acompañamiento oportuno aumentan significativamente las posibilidades de sostener la lactancia.

Del mismo modo, la falta de apoyo, la información confusa o las intervenciones innecesarias pueden dificultar un proceso que también se aprende.

Una responsabilidad compartida

Uno de los cambios más importantes de los últimos años es comprender que el éxito de la lactancia no depende únicamente de la voluntad de la madre.

También necesita profesionales capacitados, instituciones comprometidas con prácticas respetuosas, políticas públicas que protejan la maternidad y una comunidad que acompañe a las familias durante este proceso.

En este sentido, cada encuentro con un profesional de la salud puede fortalecer la confianza de una madre o, por el contrario, generar dudas que dificulten la continuidad de la lactancia.

Fortalecer lo que funciona

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, “Por un comienzo de vida sostenible. Fortalecer lo que funciona”, invita justamente a poner el foco en aquellas prácticas cuya eficacia ya ha sido demostrada.

Escuchar antes de indicar. Respetar la fisiología antes de intervenir. Acompañar antes que corregir. Brindar información basada en evidencia antes que opiniones.

La medicina basada en evidencia no solo implica conocer investigaciones científicas, sino también revisar nuestras prácticas y ofrecer un acompañamiento que responda a las necesidades reales de cada familia.

Promover la lactancia es mucho más que fomentar una forma de alimentación. Es cuidar el desarrollo del bebé, fortalecer el vínculo temprano, favorecer la salud física y emocional de madres e hijos y construir entornos que permitan transformar el conocimiento científico en experiencias reales.

Porque la lactancia comienza en el cuerpo, pero necesita del entorno para desplegar todo su potencial.

Dra. Verónica Gabriela García
Médica Especialista en Nutrición

Consultora Internacional Certificada en Lactancia Materna (IBCLC)